Nueva prueba contra el autismo

Un grupo de científicos estadounidenses considera que el autismo se puede detectar a través de un chequeo rutinario mediante el cual se verifica si el bebé puede responder a su nombre durante el primer año de vida.

Actualmente la enfermedad no se diagnostica hasta que los síntomas son evidentes a los tres o cuatro años.

Pero los padres de niños autistas aseguran haber notado comportamientos característicos de la enfermedad antes de esa edad.

El “examen de nombre”, descrito en los Archivos de Pediatría y Medicina Adolescente, parece llevar a un diagnostico más temprano.

El estudio

Los científicos de la Universidad de California Davis estudiaron a dos grupos de niños: un grupo sano de control y otro de bebés en los cuales se había identificado un mayor riesgo a sufrir de autismo, ya que tenían hermanos con la misma condición.

A los 12 meses, los 46 integrantes del grupo de control pasaron el “examen de nombre” respondiendo a la primera o segunda llamada, mientras que sólo 86% de los 101 en el grupo “con más riesgo” lo pasó.

El equipo, basado en Sacramento, monitoreó 46 de los niños con mayor riesgo y 25 de los del grupo control hasta su segundo cumpleaños.

El 75% de los pacientes con mayor riesgo que habían fallado en el “examen de nombre” tenían problemas de desarrollo a los 2 años de edad.

De los niños que más tarde fueron diagnosticados con autismo, la mitad había fallado en el examen del primer año, y de los que tenían algún tipo de retraso de desarrollo, 39% no lo habían pasado.

El mismo grupo de científicos había intentado utilizar esta prueba con niños de seis meses pero desistieron al darse cuenta que era una edad muy prematura para conseguir resultados.

Chequeo Rutinario

Los expertos ponen énfasis en que el “examen de nombre” puede utilizarse rutinariamente pero que no debe ser la única prueba ya que este sólo indica cuando un niño necesita más análisis médico.

Tampoco quiere decir que si un bebé falla en el examen, necesariamente vaya a ser autista.

Pero los investigadores sí advierten que un niño que falla una y otra vez y tiene riesgos de sufrir alguna anormalidad de desarrollo, debería ser referido para más exámenes y posiblemente una intervención médica.

Judith Gould de la Sociedad Nacional de Autismo del Reino Unido (NAS, por sus siglas en inglés) dijo que esto daba buena evidencia de que hacer algo a una etapa temprana podría ser una gran ayuda.

Pero también advirtió que “sólo porque un bebé no responda a su nombre no quiere decir que sufra de autismo”.

“Si los padres están preocupados por el desarrollo de sus hijos, deberían llamar a NAS o buscar la opinión de un médico profesional”.

Fuente: BBCMUNDO.com

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