Bienvenido a la realidad

Cada vez más gente llega a los hospitales víctima por heridas de armas de fuego o arma blanca.

Y según expertos británicos, algunos de estos pacientes mueren innecesariamente porque los hospitales no están preparados para hacer frente a estas lesiones.

La violencia por armas es la tercera causa de muerte de jóvenes en el mundo.Afirman que los médicos deben recibir mejor entrenamiento para poder tratar el creciente número de víctimas de la violencia producto de nuestros tiempos modernos.

El problema no es exclusivo del Reino Unido, ni es, según los expertos, un problema social, sino se ha convertido en todo el mundo.

En países de América Latina, sin embargo, la experiencia ha preparado a los médicos para enfrentar este tipo de emergencias.

“Esta situación es bastante prevalente en Colombia” dijo a BBC Ciencia la doctora Ma. Isabel Gutiérrez, directora del Instituto Cisalva, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle, en Colombia.

“Así que el entrenamiento para atender eventos de violencia o lesiones, está incluido en el currículo médico que reciben”, afirma la experta, quien ha colaborado en los informes de Epidemiología, Violencia y Trauma de la Organización Mundial de la Salud.

Cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican la violencia interpersonal -en su mayoría por armas de fuego- es la tercera causa de muerte prematura de personas de entre 15 y 44 años en el mundo.

El número de muertes causadas por las guerras ocupa el quinto lugar entre la gente de esa misma edad.

“En el caso de Colombia, por ejemplo, de cada 100 casos que requieren atención médica por violencia, 20 provienen del conflicto armado y 80 provienen de la violencia cotidiana”, afirma la doctora Gutiérrez.

Se calcula que cada año mueren 2,3 millones de personas como resultado de la violencia en el mundo.

Aunque no se conocen con precisión los datos globales del impacto de las llamadas armas pequeñas en la salud del individuo, se cree que un 42% de todas las muertes por violencia son homicidios, 32% son suicidios y 26% están relacionadas con guerras.

“En Latinoamérica los índices de violencia han cambiado y algunos países ahora emergen en la región con altas tasas de homicidios”, dijo.

“Éstos son El Salvador, Colombia, Honduras, y ahora se están elevando en Venezuela”, afirma la experta.

Entrenamiento

Esta semana el Colegio Real de Cirujanos de Inglaterra llevó a cabo el primer curso en este país para entrenar a cirujanos civiles en técnicas quirúrgicas avanzadas.

Las heridas por arma son complejas y requieren decisiones médicas urgentes.El objetivo es que los cirujanos puedan tratar más efectivamente a pacientes heridos de gravedad por lesiones de arma de fuego y objetos punzocortantes.

Estas heridas, dicen los expertos, son complejas y a menudo de vida o muerte y, si no se tratan de forma adecuada, en el momento adecuado, conducirán a la muerte del paciente.

El cirujano tiene que ser capaz de tomar decisiones muy rápidas y operar con precisión y confianza en cavidades del cuerpo que rara vez se ven en la práctica rutinaria.

Este tipo de cursos solía ofrecerse a médicos que viajaban a zonas de conflicto como Bosnia, Irak o Afganistán.

Pero las autoridades médicas británicas reconocen ahora que, con el creciente número de incidentes que involucran heridas de bala o apuñalamiento, los médicos de las salas de emergencia en las ciudades necesitan entrenamiento especial.

Costo

Además del costo humano, el costo económico de estas heridas es enorme.

El número de heridos por violencia cotidiana supera al de heridos por conflicto armado.A menudo estos pacientes requieren largas y costosas cirugías, seguidas de semanas o incluso meses de tratamiento y rehabilitación hospitalaria.

“Desafortunadamente este tipo de lesiones no sólo generan una carga económica, sino también una a nivel social” dice la doctora Gutiérrez.

“Porque las discapacidades que causan no son de una o dos semanas sino muchas veces son de por vida”, señala.

La solución, dicen los expertos, no es entrenar mejor a los médicos, sino prevenir estas lesiones graves que están causando un enorme impacto en la sociedades.

“Todas estas lesiones y muertes son prevenibles -afirma Ma. Isabel Gutiérrez- pero se necesita un reconocimiento y convencimiento de los gobiernos para reducir el problema”.

Según la experta, en varias ciudades ha habido ejemplos de estrategias exitosas como el desarme y las restricciones en el uso de alcohol.

“Pero se necesita un trabajo coordinado de los sectores de salud, justicia y protección para prevenir la violencia y las lesiones en general”, concluye.

Fuente: BBCMUNDO.com

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