Las enfermedades más mortales

Las enfermedades crónicas como las cardiovasculares y el cáncer matan a más gente en el mundo que el VIH y SIDA, la malaria y la tuberculosis.

Pero los esfuerzos de la comunidad internacional se han enfocado principalmente en el combate y prevención de esas enfermedades infecciosas.

30% de muertes en el mundo son causadas por enfermedades cardiovasculares.Según la Revista de Medicina de Nueva Inglaterra, se necesita más ayuda de las organizaciones internacionales para prevenir y tratar las enfermedades crónicas no transmisibles en los países más pobres.

El profesor Gerard Anderson, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins, el 30% de las muertes en el mundo son causadas por enfermedades cardiovasculares, 27% en los países más pobres.

Según el experto, las tres “grandes” enfermedades infecciosas: SIDA y VIH, malaria y tuberculosis, han atraído en los últimos años una gran atención de los donantes internacionales.

Y sin embargo, éstas son responsables de sólo 10% de las muertes en el mundo, 13% en los países pobres.

“En efecto, se está dando demasiado énfasis a las enfermedades infecciosas” dijo a BBC Ciencia el doctor Daniel González Savioli, de la Fundación Cardiológica Argentina.

“Esto es una actitud mediática porque se sabe que las enfermedades cardiovasculares constituyen la primer causa de muerte y de morbilidad en gran parte del mundo”, agrega.

Más esfuerzos

Entre las enfermedades crónicas destacan las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes. Se necesitan más programas de control de hipertensión.

Según los expertos es necesario expandir los esfuerzos de las organizaciones internacionales de salud, especialmente en los países más pobres, para prevenir y tratar las enfermedades crónicas.

“Debido a la gran atención que se da a las enfermedades infecciosas -dice el doctor Gonzáles- se ha dejado de lado a todos los trastornos que resultan de las enfermedades crónicas”.

“Por ejemplo en el trabajo de la gente que queda invalidada por los males cardiovasculares y neurovasculares, lo que significa una pérdida económica importante”.

Los expertos afirman que hay varios mitos que han contribuido a que las enfermedades crónicas queden relegadas a segundo plano.

Por ejemplo, la idea que esas enfermedades afectan sólo a los países ricos.

O que son una amenaza más remota y menos grave que algunas enfermedades infecciosas.

Según los expertos, hay varias razones por las cuales la ayuda internacional se ha enfocado en el control de enfermedades infecciosas.

En primer lugar -dicen- las infecciones suponen una amenaza internacional si se propagan sin control.

En segundo lugar, muchos donantes buscan una solución permanente para las enfermedades, como una vacuna.

Y esto -dice el profesor Anderson- quizás no será posible con las enfermedades crónicas no transmisibles.

Además, las condiciones crónicas rara vez son consideradas un problema urgente en los países pobres y por lo general no atraen la atención de las celebridades.

“Cuando una celebridad toma en brazos a un bebé con SIDA -dice Anderson- aparecen emotivas fotografías en todo el mundo que generan atención, compasión y donaciones”, dice Anderson.

“Una fotografía de un hombre de 40 años con hipertensión sería mucho menos convincente” afirma.

Programas

El estudio destaca varias medidas que dice son efectivas y accesibles para tratar y prevenir las enfermedades crónicas.

Por ejemplo, los programas comunitarios para mejorar la detección y control de la hipertensión.

Los tratamientos con medicamentos genéricos diuréticos y beta bloqueadores para reducir la frecuencia cardiaca en pacientes hipertensos cuestan sólo US$7,50 al año.

Y resultan en una dramática reducción de las muertes por enfermedades cardiovasculares, afirman los expertos.

También se mencionan programas de “entrenamiento para los entrenadores” en los que trabajadores de salud enseñan a médicos familiares y enfermeras diversos temas clínicos sobre condiciones crónicas.

“Hay muchas intervenciones efectivas y accesibles”, dice el doctor González Savioli.

“Éstas deben estar fundamentadas en los principales factores de riesgo a los cuales se les da muy poca atención, como el colesterol, la hipertensión, la diabetes, el sobrepeso y el tabaquismo”.

“Lo importante es saber que las enfermedades crónicas deben ser organizadas desde el punto de vista preventivo más que curativo”, señala el doctor González.

“Para eso es necesario tener más campañas masivas para la prevención primaria, fundamentadas en los factores de riesgo que hoy son muy poco conocidos”, afirma el cardiólogo.

Fuente: BBCMUNDO.com

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