La clave está en la mente

Se ha comprobado que el tratamiento con placebos tiene un impacto positivo en el cerebro de aquellas personas que sufren de depresión seria.

En teoría, los placebos no deberían tener impacto alguno, pues se trata de sustancias que carecen por sí mismas de acción terapéutica.

Sin embargo, algunas personas que padecen de depresión sí responden en forma positiva cuando se les da una píldora de azúcar u otro placebo.

Es posible, entonces, que el sólo hecho de creer que se está recibiendo ayuda para la depresión, sea suficiente para estimular una respuesta positiva en el paciente.

Investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), usaron tecnología de imágenes para mostrar que el tratamiento con placebos efectivamente puede cambiar la forma en que funciona el cerebro de estos pacientes.

Dichos cambios son distintos, sin embargo, a los que experimentan quienes son tratados con fármacos antidepresivos convencionales.

Los investigadores usaron una técnica llamada electroencefalografía cuantitativa para examinar la actividad eléctrica del cerebro.

Zona de estímulo

Los pacientes que respondieron a los placebos mostraron una mayor actividad en la corteza prefrontal del cerebro.

Por el contrario, quienes respondieron a medicamentos convencionales mostraron una disminución de la actividad en esa zona.

La corteza prefrontal ha sido vinculada a la memoria, el procesamiento de información y la atención, entre otras cosas.

El doctor Andrew Leuchter, del equipo de investigación de la UCLA, señala que hace años que se sabe que muchos pacientes que sufren de depresión u otras enfermedades, experimentan una mejora después de recibir un placebo.

“Lo que muestra este estudio -agrega- es que la gente que se siente mejor después de recibir un placebo experimenta cambios tan reales en las funciones cerebrales como aquellos que reciben medicamentos convencionales”.

“Ahora sabemos que el tratamiento con placebos lleva a una respuesta definitivamente activa”, asegura Leuchter.

Nuevos tratamientos

Los investigadores creen que su descubrimiento puede ayudar, eventualmente, a determinar qué tratamiento es el más conveniente para cada paciente, así como conducir al desarrollo de nuevos tratamientos.

Según Leuchter, “los resultados de la investigación comprueban que existen diferentes rutas a explorar en el tratamiento de la depresión grave”.

“Los medicamentos antidepresivos son eficaces, pero pueden existir también otras formas de ayudar a los pacientes a mejorar”.

En su opinión, “si podemos identificar algunos de los mecanismos que ayudan a los pacientes a responder a los placebos, podremos desarrollar tratamientos más eficaces”.

En el estudio de la UCLA participaron 51 voluntarios que sufren de depresión grave.

De los 26 pacientes que recibieron tratamiento con placebos, diez respondieron a él positivamente.

Asimismo, 13 de los 25 que fueron tratados con un antidepresivos convencionales también respondieron positivamente.

Fuente: BBCMUNDO.com

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